El cerebro adicto
Ciertamente nos hemos preguntado ¿qué pasa por la cabeza de
las personas que son adictas? ¿acaso no son consientes del daño que se
ocasionan a si mismos, a su entorno? ¿lo hacen para encajar en algún sector social?
¿son rebeldes de la salud y se proponen intoxicar a cuanto ser vivo se le
acerque? Estas y muchas más son las preguntas y suposiciones que pueden desfilar por nuestra mente, al ver a una persona fumar un cigarrillo,
beber de más en una reunión, o utilizar alguna droga.
Si nos tomáramos un momento para investigar, encontraríamos
miles de fuentes de información que nos darían una perspectiva diferente de
este acontecimiento.
Dicha información puede provenir de distintos rubros
ejemplo: para la psicología su entendimiento esta estrechamente ligado hacia
una baja autoestima y tendencia autodestructiva, traumas de la infancia y
quizás maltrato infantil, para la sociología,
es “una conducta aprendida” influenciada por su entorno y amistades, por
otro lado la religión lo interpreta como una vana desviación.
Y sin embargo ninguna de ellas nos explica el hecho de que
por mas que lo intenten, no pueden dejar de hacerlo, sabemos de muchos casos de
algún familiar, amigo o conocido que fue
atendido, enviado a rehabilitación, posiblemente exorcizados y siguen teniendo
esta conducta entonces ¿Por qué lo siguen haciendo? ¿desean morir?
Para la ciencia, esto tiene un trasfondo mucho mas amplio e
interesante que no se contrapone con los anteriores sino que los complementa,
pues esta rama entiende las adicciones a
cualquier sustancia externa y nociva
para la salud, como una enfermedad
crónica, como la diabetes. Es decir, no es que la persona que es adicta quiera
morirse, ignore el daño que se esta causando o sea un inconsciente y terrorista
ambiental, sencillamente es una persona que esta enferma, que no puede dejar
consumir dichas drogas o sustancias por que su cuerpo lo necesita.
¿y como es posible esto?
De muchas personas adictas al tabaco he escuchado comentarios referentes
a que el fumar disminuye su estrés, los
relaja y les permite concentrarse con mucha mas facilidad, pero muy pocos hacen
referencia a que les guste el sabor, el olor del mismo o la cara de asco que
ponen quienes lo rodean.
Según la ciencia, los
efectos de las drogas o sustancias adictivas
generan una rápida dependencia en la persona que los consume debido a la
sensación de placer experimentan esto de debe al exceso de dopamina que
producen, con el tiempo su cerebro se va
habituando a este estimulo y la dosis de sustancias es insuficiente, por ello
es que aumentan su uso para seguir obteniendo los mismos resultados, sin
embargo esto no excluye que estén deteriorando su salud.
Pero esto solo explica el por que inciden en dichas
practicas, y es aquí donde todo lo demás
que hemos leído o imaginado tiene lugar, pues si bien es cierto influye mucho
el ambiente en el que el sujeto se desenvuelva, las amistades con las que
cuente y que tengan este habito, si la sustancia esta a su alcance como en el caso de los cigarrillos, que este sea un habito aprendido por que
quizás su padre lo hacia y esta persona creció con la idea de que es correcto,
y claro que bajo los efectos de la droga pueden dañarse o lastimar a otras
personas, ser violentos e incluso cometer crímenes es por ello que es un tema
muy delicado y muchas veces minimizado por la sociedad.
¿entonces, se curan? por supuesto que es posible recuperarse
de esta “enfermedad” pero requiere medicamentos específicos, no solo fuerza de
voluntad y conciencia, por que al
suspenderse el uso ocasionara estragos importantes en la persona adicta,
descompensaciones, el clásico síndrome
de abstinencia y en los peores casos la muerte.
Penélope González.
Elegí este tema por que personalmente he juzgado anticipadamente
y me pregunto con frecuencia ¿qué piensan y porqué lo hacen?
Leer este artículo me dio una perspectiva diferente, me
brindo muchas respuestas que encontré convincentes y por decirlo así
quito mucho de mis prejuicios hacia las personas adictas a alguna sustancia.
Estimada Penélope,
ResponderBorrarEl análisis que presentas está muy bien realizado, partiste de las ideas del texto original, incluyendo tu propia reflexión. Sería bueno que dividas tu texto en Introducción, Desarrollo y Conclusiones para darle más impacto. Te comento que no estás haciendo uso del formato APA para hacer citas y escribir referencias, recuerda que estás analizando un texto que no es de tu autoría por lo que debes dar el debido crédito. No incluiste tu fuente de consulta al final del texto.
Saludos cordiales,
Carlos Guerrero